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Junio 02, 2008 Rentabilidad en la gestión de inversiones
El objetivo de la gestión de inversiones en cualquiera de sus formas es generar una rentabilidad para los inversores. Esta rentabilidad se puede lograr a través de distintos estilos y estrategias de inversión. Por ejemplo, centrarse en el crecimiento, en el valor, en batir un índice, en replicar un índice, en empresas de baja capitalización, etc. Y esta rentabilidad no es sólo contable, sino económica y, por tanto, ajustada al riesgo. Este comentario podría parecer trivial, pero no lo es en absoluto. Baste con recordar las crisis financieras que periódicamente se producen, y los motivos que las provocan. A modo de ejemplo, la reciente crisis de las hipotecas subprime tiene su origen en una titulización de activos financieros con una inadecuada asignación de rating crediticio, y la correspondiente pérdida de confianza en el sistema. Como es sabido, la rentabilidad económica de cualquier inversión se mide por la TIR de los flujos de caja diferenciales que genera. Y la creación de valor económico, por el valor neto actual de esos flujos de caja, descontados a la tasa que represente el coste de oportunidad de esa inversión, incluyendo el riesgo. En el caso de la industria del investment management conviene tener en cuenta los siguientes puntos: a) La rentabilidad económica de la inversión es la rentabilidad económica para los inversores. Esta se mide por la cuantía de los flujos de caja que reciben, después de impuestos, y el momento en que lo reciben. b) En la cuantía de los flujos de caja influyen elementos como eventuales obstáculos legales, fiscales o regulatorios que puedan ir asociados a las fases iniciales de la inversión. c) La planificación fiscal para los inversores es un elemento clave. Se trata de generar rentabilidad después de impuestos y para los inversores. En la medida en que las situaciones y esquemas impositivos pueden variar enormemente entre diferentes inversores, suele calcularse una rentabilidad después de impuestos para el caso de un contribuyente estándar. d) Para juzgar la razonabilidad de los flujos de caja previstos es importante analizar cómo se ha estructurado la inversión. En este sentido, conviene analizar elementos como: e) La tasa de descuento con la que comparar (ó a la que descontar) debe reflejar un coste de oportunidad razonable para los inversores, ajustado por el riesgo. Es importante distinguir esta tasa de descuento de otras tasas que reflejen rentabilidades deseadas o rentabilidades obtenidas en el pasado. f) En la medida en que se trata de una industria de servicios financieros altamente competitiva, se mide no solo la rentabilidad absoluta sino también la relativa: benchmarks, principales competidores, etc. Posted on 2 Junio 2008 in General Trackback PingsTrackBack URL for this entry: CommentsPost a comment |
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